La evaluación del reemplazo hormonal es un proceso clave para quienes consideran este tratamiento como una opción para aliviar los síntomas asociados con desequilibrios hormonales, especialmente durante la menopausia o la andropausia. Este tipo de terapia se utiliza para restablecer los niveles hormonales en el cuerpo y mitigar efectos como los sofocos, la pérdida de masa ósea, los cambios de humor o la disminución de la libido. Antes de iniciar cualquier tratamiento, es fundamental someterse a una evaluación exhaustiva que incluya análisis de sangre y un historial médico completo para determinar si la terapia es adecuada para cada caso en particular.

Este tipo de evaluación no solo permite personalizar el tratamiento de reemplazo hormonal, sino también identificar posibles riesgos o contraindicaciones. Factores como la salud cardiovascular, los antecedentes familiares de cáncer y otros problemas de salud deben ser considerados antes de tomar una decisión.

_______________________________________________________________________________________________________________________________

Este cuestionario es para ayudarla a conocer si  una candidata a una terapia de reemplazo hormonal. Este tes es una herramienta orientativa que no sustituye la evaluación de un especialista ni los exámenes específicos necesarios para un diagnóstico preciso.

Contesta las preguntas para conocer su riesgo.

¿Tus ciclos menstruales son irregulares?

¿Te han hecho una histerectomía?

¿Te removieron los ovarios?

¿Te encuentras actualmente bajo algún tratamiento hormonal? (control natal, tiroides, menopausia, etc.)

¿Tienes cambios de humor?

¿Tienes depresión?

¿Tienes ansiedad?

¿Tienes fatiga?

¿Tienes dificultad para concentrarse?

¿Tienes pérdida de memoria?

¿Tienes bochornos?

¿Tienes sudoración nocturna?

¿Tienes insomio?

¿Tienes dolores frecuentes de cabeza?

¿Tienes dolor de articulaciones ó espalda?

¿Tienes palpitaciones?

¿Tienes pérdida o adelgazamiento de cabello?

¿Tienes aumento de peso?

¿Tienes pérdida de control de la vejiga?

¿Tienes ardor o dolor al orinar?

¿Tienes resequedad vaginal?

¿Tienes bajo deseo sexual?

¿Tienes dificultad para lograr orgasmos?

¿Tienes sensibilidad en los seno?

¿Tienes cólicos muy fuertes?